Vivir experiencias

La vida son experiencias, unas buenas, otras malas, otras que no merece la pena recordar y las que no se pueden olvidar, experiencias que guían nuestros pasos por la vida que tenemos que vivir. Dentro de estas experiencias hay decisiones que tomar sin saber si son las acertadas o no. Una de estas decisiones es la de donde vivir. Quedarse en el pueblo natal es una opción, siempre y cuando haya movimiento, jóvenes y por supuestos salidas laborales. De mucho te vale vivir en el pueblo con tus padres si la carrera que estas terminando no la vas a poder desempeñar en ese lugar. Para estos casos están las decisiones, estas que te cambian la vida.

La mía fue mudarme a Zamora, no me costó mucho decidirme porque tenía las ideas claras y allí, en el pequeño pueblo en el que vivía no me iban a llover los trabajos de diseñadora de interiores y exteriores para el que me había formado, por lo que hice la maleta y me largué del pueblo todo lo deprisa que pude, sabía que tendría muchas más posibilidades en una mejor zona, una ciudad más cosmopolita y más adelantada que un pequeño pueblo.

Llegando a la ciudad con mi coche averié, lo que me faltaba, la suerte me llevó a hacerlo justo enfrente de desguaces zamora y pude solucionar el problema antes de considerarlo problema.
Mi vida transcurre desde entonces en Zamora, rodeada de grandes casas y grandes jardines que decorar, una verdadera bendición para mí ya que no paro de trabajar, no sé si es cuestión de suerte o es que soy muy buena, el caso es que no paro de trabajar. De vez en cuando bajo al pueblo a pasar el fin de semana con mis padres ya a ver a mis amigos de la infancia, no me e olvidado de ellos, pero es que estoy viviendo nuevas experiencias, abriéndome camino en la vida sin necesidad de nadie, soy autosuficiente, y me siento muy orgullosa de ello, poder decir que todo lo que tengo y he conseguido lo he hecho sola, sin la ayuda de nadie, sin los favores de nadie, eso es un orgullo de gritar. No todo el mundo tiene la oportunidad de crear desde la nada una vida, y que te salga bien es una lotería, así que puedo asegurar que soy una privilegiada, a la que le ha sonreído la suerte.

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